Pedir a Dios que las piedras se conviertan en pan significa utilizar a Dios. Este no tiene que sernos útil para nuestro aprovechamiento material. Esto es, ni más ni menos, que un ateismo práctico disimulado con una mención de Dios. Es negar al Dios de la fe. Un Dios que está con nosotros en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad. Más que estar con nosotros, está junto a nosotros amándonos de verdad.
De la segunda tentación, diremos que era una creencia común que el mesías se manifestaría como tal desde la altura del templo. Una creencia que resultó ser falsa, pero que aprovecha el demonio para tentar a Jesús. Nosotros también tenemos creencias falsas, que permiten al demonio llevarnos por caminos equivocados. Por ejemplo la creencia en los escapularios, provoca la tentación de poner nuestra confianza en los mismos en vez de echarnos en los brazos de Dios. Esta creencia no se encuentra en el Nuevo Testamento.
De la tercera, podemos deducir que utilizar el poder para propagar el reino de Dios es traicionarle. El hombre para abrirse a la palabra de Dios no debe ser presionado. Dios lleva con suavidad.
En todo este proceder, se confronta el Espíritu de Dios con el poder de Satanás. De ahí las aplicaciones prácticas que he procurado hacer para que el espíritu de Jesús triunfe.
Repitamos durante el día: Señor, que me anime a leer el Nuevo Testamento y que me sirva para cambiar sin miedo los criterios equivocados que sigo en mi vida.
sábado, 9 de febrero de 2008
Mateo 4,1-11 Domingo 1º de cuaresma, ciclo A
sábado, 2 de febrero de 2008
Mateo 5,1-12a. Ciclo A. Domingo IV tiempo ord.
Entre los que siguen a Jesús hay judíos y paganos, como ya se dijo otro domingo. Jesús es internacional. Jesús sube al monte. En el pensamiento de la época, "el monte" es un término que significa el lugar donde habita Dios, lo mismo para judíos que para paganos. Jesús se sienta porque el lugar de Dios es su propio lugar. Dios, en el monte Sinaí, promulga los mandamientos o estatutos de su pueblo; ahora, Jesús, desde la misma esfera divina, promulga los del nuevo pueblo que va a constituir. Y, "abriendo su boca" empezó a decirles..."abriendo su boca" es un semitismo que indica que habla con autoridad. Las bienaventuranzas son los preceptos de nueva alianza. En la 1ª, no se trata de tener bienes y vivir como si no los tuviéramos. Se trata de renunciar a acumular y retener bienes; a considerar algo como exclusivamente propio. Hay que estar dispuestos a compartir lo que tengamos. No dispongo de espacio para seguir comentando las demás bienaventuranzas.
viernes, 25 de enero de 2008
Domingo 3º tiempo ordinario. 27-1-2008
Situación: Jesús empieza a predicar en Cafarnaún, capital de Galilea y a la orilla del mar o lago del mismo nombre. Esta situación le abría las puertas a los países paganos de la orilla opuesta; además, por encontrarse en el camino del mar, que unía Egipto con Mesopotamia, era una ocasión muy propicia para que muchos extrajeros pudiesen entrar en contacto con Jesús.
En este evangelio, Jesús, como el Bautista, pone la misma condición: la enmienda para entrar en el reino de Dios. Sin embargo, Jesús en este evangelio, no asocia la proclamación del reino a un bautismo de agua ni a otro rito.
Jesús aparece llamando a dos hermanos de cada vez, aludiendo así al libro de la Bíblia llamado Ezequiel, capítulo 47, versículos 13 y sig. donde se indica que el reparto de la tierra será a partes iguales. Mateo viene a decir, cada uno como su hermano. El reino será de todos los hombres: judíos y paganos. A los hermanos a quienes llama no se les exige la enmienda de sus pecados, pues el verbo seguir referido a los discípulos indica adhesión y compromiso y Jesús, a los que le siguen, no les pide la enmienda. Esta se supone cuando hay verdadera adhesión y compromiso.
De Simón, parece ser que ya tenía el apodo de Pedro en aquella época. Los hermanos Santiago y Juan abandonan las redes y dejan a su padre. Este, en aquella época, representaba las tradicciones antiguas que deben ser abandonadas a la llegada de Jesús.
Nuestra entrega y compromiso con Jesús deben ser tan grandes que, de por sí, incluyan de verdad la enmienda. Sea nuestro pensamiento durante todo el día.
jueves, 17 de enero de 2008
homilía del domingo 20 de enero 2008
En este domingo, el evangelio gira sobre dos frases muy importantes: "El que va a quitar el pecado del mundo" y "El que va a bautizar con Espíritu Santo". En la primera, no se habla de los pecados de los hombres, lo que supondría un carácter expiatorio, sino de "el pecado del mundo", un solo pecado que oprime a toda la humanidad. Este pecado no se expía, se elimina y consiste, según el prólogo de este evangelio de S. Juan, en oponerse a la vida que Dios comunica, participar del orden injusto, del sistema opresor que domina en este mundo.
En la segunda frase, resumiendo todo lo que dice S.Juan en dicho evangelio, el Espiritu es lluvia que empapa al hombre y le da vida haciéndonos hijos de Dios.El pecado del mundo se quita recibiendo el Espíritu Santo y con El Dios finaliza su creación. Este es el sentido en este evangelio. El Espíritu da al hombre el ser capaz de un amor como el que Dios muestra en Jesús.
Repitamos varias veces durante el día: "Señor, bautízame con tu Espíritu Santo"
sábado, 12 de enero de 2008
Predicación 13 de enero de 2008
Evangelio de Mateo 3,13-17. Se trata del bautismo de Jesús por Juan el Bautista. La situación de Juan es desconcertante. Tiene que bautizar nada menos que a Jesús. El bautismo es para la gente de aquella época, símbolo de muerte. En primer lugar, muerte al pecado, pero muerte. Jesús, que no tiene pecado, acepta con su bautismo, su propia muerte. Para que sea realidad el reino de Dios no sólo es necesario renunciar a la injusticia, sino también entregarse a procurar el bien de los hombres. Este compromiso recibe como respuesta el don del Espíritu. Dice el texto que los cielos se abrieron significando que, desde entonces, quedan abiertos para asegurar una comunicación initerrumpida entre Dios y los hombres. El Espíritu desciende hacia Jesús en forma de paloma, como un ave que vuela hacia su nido. También nosotros somos el nido. ¡Qué maravilla! Repitamos varias veces duranta el día "el cielo está abierto, ven a mi santo Espíritu".
