En el evangelio de hoy, como en tantos otros, hay reflejos de la divinidad de Jesús. Además, se pone de manifiesto el grado de degeneración a que se había llegado en la celebración de la Pascua, y no precisamente por parte de un pueblo explotado.
Versículo 13. Mientras que en el Antiguo Testamento se dice "Pascua" o "Fiesta del Señor", en el evangelio de Juan se dice, despectivamente, la "Pascua de los Judíos". Sólo a partir del capítulo 11,55 se llama, simplemente, la Pascua, ya que va a ser inmolado el Cordero de Dios y, por lo mismo, va a ser la Pascua de Dios. En su origen, la Pascua celebraba la fiesta de la liberación de los judíos de la esclavitud de Egipto y era una fiesta familiar, pero en tiempos de Jesús era realmente opresora para los bolsillos de la gente. Había obligación de sacrificar un animal en el templo y todos los israelitas mayores de 12 años estaban obligados a ir a la capital, a Jerusalén. Como detalles importantes, diré que Jerusalén tenía unos 55.000 habitantes, a los que se añadían durante estas fiestas de Pascua, unos 125.000 peregrinos. Se sacrificaban unos 18.000 animales entre bueyes, ovejas o palomas. Además, era una ocasión para revueltas o exaltación del espíritu nacionalista. En esta fiesta, con tan gran cantidad de peregrinos, la actuación de Jesús tendrá resonancia nacional.
Versículo 14. El gran mercado anual de la fiesta comenzaba tres semanas antes de la Pascua. El dinero por las licencias para los puestos de venta era para el sumo sacerdote y muchas de las tiendas eran de sus familiares, como también la venta de animales para los sacrificios. Todo quedaba en casa, en manos de la poderosa familia del sumo sacerdote.
Versículo 15. En aquella época, se representaba al Mesías con un azote en la mano para castigar las malas prácticas. Expulsa sólo a los animales, declarando con ello la invalidez de aquellos sacrificios. El templo acuñaba una moneda que era la válida para el tesoro del templo. De ahí la necesidad de los cambistas era otra fuente de ingresos. Otra forma de explotación.
Versículo 16. La paloma era el animal usado para los holocaustos propiciatorios y en sacrificios de purificación y expiación. Se ofrece por dinero la reconciliación con Dios. Jesús no condena, pero invita a la conversión.
Versículo 19. Jesús usa la palabra "santuario" aunque a veces se traduce mal. Designaba no el templo sino la capilla que simbolizaba la presencia de Dios. Jesús es, pues, el santuario de la divinidad, y afirma: "Destruid este santuario y en tres días lo levantaré".
Versículo 20. Aquí se pasa del santuario como capilla al edificio o templo.
Versículos siguientes. La humanidad de Jesús es santuario (templo) porque en Él habita la plenitud de Dios. Los discípulos lo recuerdan cuando el Señor muere y resucita . Él no se fía de la gente que se adhiere a Él.
Aplicación. Gracias a Dios, en nuestra iglesia no se logra la reconciliación con Dios a base de dinero, sino a través de Jesucristo. Pero la tentación abusiva del dinero para cosas espirituales siempre es posible. No olvidemos la referencia a la divinidad de Jesús como santuario de Dios.
lunes, 9 de marzo de 2009
15/03/2009. Evangelio Juan 2, 13-25
martes, 3 de marzo de 2009
Domingo II de Cuaresma. 08/03/2009. Evangelio Marcos 9, 2-10
En este día, se pone de manifiesto la divinidad de Jesús y la fuerza de las ideológías junto con la muerte y resurrección del mismo Jesús.
Versículo 2. Aparte de un significado del número seis (a los seis días), relacionado con la muerte y resurrección del Señor y en lo que no me detengo, no olvidemos que el día sexto es el de la creación del hombre (Gén. 1, 26-31). Representa, pues, la culminación de la obra creadora, ahora en su final glorioso. De no dar una explicación al número seis, aquí no tendría sentido afirmar a los "seis días" ya que no hay una referencia anterior de la cual partir para contar.
Jesús toma consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, que son los discípulos que mayor resistencia ofrecen a su mensaje. Prueba de ello son los sobrenombres que Jesús les puso: Pedro=piedra y Truenos=autoritarios. Hay que convencerlos con una experiencia extraordinaria, porque ellos esperan un Mesías nacionalista y que use la fuerza si es necesario.
El monte es el lugar donde habita la divinidad. Un "monte alto" posiblemente alude al Sinaí donde tanto Moisés como Elías tuvieron una manifestación divina.
Versículo 3. El blanco deslumbrador de sus vestidos, según la tradición judía, expresa que Jesús ha entrado en la gloria de Dios. Además, es casi seguro que el auditorio helenista, al que se dirige Marcos, comprendería la transfiguración como una prueba de la divinidad de Jesús.
Versículo 4. Moisés y Elías representan la Ley y los Profetas. Los dos, a la vez que tienen cosas buenas, tienen bastantes muertes a sus espaldas. Moisés representa el espíritu nacionalista violento y Elías el reformismo por la violencia. Ellos hablan solamente con Jesús. Con ello, Marcos da la pauta para interpretar el A.T.: todo lo que en él se oponga a la palabra o actividad de Jesús es pura invención humana. En Marcos no existe la palabra "Ley".
Versículo 5. Pedro llama a Jesús "Rabbí" como si fuese un letrado que enseñaba ateniéndose a la tradición de los mayores. El término "chozas" (tiendas) hace mención a la fiesta de las Chozas de carácter mesiánico nacionalista, en contra del universalismo de Jesús. Pedro sigue con su ideología y la transfiguración no le sirve para rectificar. Al contrario, se confirma en ella.
Por toda esta insistencia en el nacionalismo a ultranza de Pedro y algún otro dato, parece que en la época del evangelista Marcos, Pedro y los suyos siguen interpretando equivocadamente el mesianismo de Jesús.
Versículo 7. Las palabras "este es mi Hijo amado" recuerdan las del bautismo de Jesús, tomadas del salmo 2; pero jamás se le puede aplicar el v. 9 del mismo.
Versículo 8. Después de la transfiguración se esperaría de los tres discípulos alguna palabra de rectificación u homenaje, pero Marcos no lo dice.
Versículo 9. Pedro y los otros dos no han dejado su ideología, su forma de pensar, totalmente errónea. Por eso Jésús no quiere que lo difundan, para que los demás no caigan en la equivocada interpretación de Pedro. Cuando Jesús haya muerto y resucitado, llegará el momento de difundirlo.
Aplicación: en nuestra iglesia hay cosas que deben cambiar. Algunas porque no siempre fueron así históricamente. Otras, porque además, los tiempos actuales piden cambios que se podrían hacer con el Nuevo Testamento en la mano. Pero, las ideologías dominan a muchos de nuestros jerarcas y a un cierto número de cristianos que no admitirían ningún cambio, ni siquiera dejando una libertad de acción para obrar de una u otra forma. Y eso, aunque hubiese otra transfiguración del Señor. Es triste que imitemos a Pedro en estas cosas.
lunes, 23 de febrero de 2009
Domingo I de Cuaresma. 01/03/2009. Evangelio de Marcos 1, 12-15
Versículo 12: "Inmediatamente el Espíritu lo empujó al desierto".
En este caso, la palabra "empujó" es una metáfora para indicar el impulso irresistible que experimenta Jesús para ir al desierto. Este desierto es distinto al desierto de Juan que estaba junto al río, en despoblado y separado de la sociedad. El de Jesús, no está en un lugar determinado y no aparece deshabitado; además, ni ora ni ayuna, al menos no se dice.
En este evangelio, es la única vez en que Jesús aparece impulsado por el Espíritu, como si la escena del desierto resumiese toda la vida pública de Jesús. Además, en todo el comienzo del evangelio de Marcos hemos ido viendo que Jesús rechaza la violencia para extender su reino mesiánico, junto con otros falsos valores de la sociedad judía, como vimos en el relato del leproso. Así, el desierto expresa la ruptura con una sociedad portadora de valores injustos.
Versículo 13: "Se quedó en el desierto cuarenta días y estuvo tentado por Satanás; vivía entre las fieras y los ángeles le servían".
El número cuarenta se usa frecuentemente en el A. T. para designar un período de tiempo en el que persiste una determinada situación (de paz, de éxodo del pueblo israelita...). El número cuarenta es indeterminado. En la realidad, por ser un número simbólico, pueden ser más o menos días o más o menos años. Por esta razón, los cuarenta días de tentación de Jesús en el desierto, pueden referirse al tiempo que duró la predicación de Jesús: tres años.
El desierto, tradicionalmente, era el lugar de los agitadores y revolucionarios con pretensiones mesiánicas. Allí está Jesús y la tentación consiste, como se puede ver a lo largo del evangelio de Marcos, en inducirle a adoptar un mesianismo de violencia, contrario a los deseos de Dios, y así conquistar el poder político. Satanás representa, pues, la ideología del poder.
Las fieras que aparecen aquí, siguiendo a Daniel 7, representarán la amenaza que son para Jesús algunos círculos de poder. Son figura de los poderes opresores, sean religiosos o políticos. Ejercen violencia, presionan y darán muerte a Jesús.
Los ángeles, en Marcos, no son necesariamente seres espirituales. Pueden ser personas humanas expresadas con la palabra "mensajero" como Juan en Marcos 1,2. La función de estos individuos-ángeles es colaborar con Jesús.
El desierto es donde Jesús va a ejercer su actividad. Las fieras colaboran con satanás y las personas hombres/mujeres ángeles, ayudan a Jesús. La escena termina sin expresar que Jesús salga del desierto. De él saldrá con la muerte.
Versículo 15: "...Enmendaos y tened fe en la buena noticia".
El reino de Dios no se realiza sin la colaboración humana. Es necesario romper con la injusticia, pero desde dentro de la sociedad injusta. Las personas desempeñamos un papel decisivo para construir la nueva sociedad o reino de Dios. Debemos enmendarnos y, además, adherirnos a Jesús por la fe con todas sus consecuencias. Lo único que necesita el mal para triunfar es que las personas buenas no hagan nada.
martes, 17 de febrero de 2009
Domingo VII del tiempo ordinario. 22/02/2009. Marcos 2, 1-12
Este evangelio es la escenificación de un mensaje que está exponiendo Jesús. Para entenderlo, es necesario contemplarlo como tal escenificación. En otro momento, dejé dicho que Marcos apenas cita el antiguo testamento, aunque hace numerosas alusiones al mismo. También tiene muy en cuenta numerosas referencias al entorno cultural y social, que debemos conocer para una más acertada interpretación. Sabiendo esto, estamos en mejor situación para una más acertada interpretación del texto.
Si realmente se trata de una escenificación, ¿qué intenta reflejar Marcos en este texto?. Es, sin duda, la vitalidad de las nuevas comunidades cristianas formadas por los pecadores, descreídos y paganos, antes excluídos de Israel y que han dado su profunda adhesión a Jesús.
Versículos 1 y 2. El misal dice en el v. 2 que "acudieron tantos...". Sin embargo, el griego no pone el verbo "acudir", sino un verbo relacionado con "sinagoga" y que se traduce por "se congregaron", con sentido religioso. Además, donde "se congregaron tantos" estaban también "sentados algunos de los letrados" (versículo 6). Es decir, estaban los maestros de la "casa" de Israel, los maestros de la doctrina oficial, los jueces de la ortodoxia.
La expresión "en casa" o "a casa" se encuentra cuatro veces en el evangelio de Marcos y en sitios diferentes. Parece que "casa" tiene un sentido figurado. Por esto, porque se congregan religiosamente en ella y porque están allí "sentados" los jueces de la ortodoxia, se deduce que no es una casa cualquiera, sino "la casa de Israel", la casa común de todos los israelitas de Cafarnaún. Era un significado metafórico conocido de todos.
Versículo 3. "Llegaron cuatro llevando un paralítico". Se trata de un personaje que no habla, anónimo, prototipo de invalidez. Los que lo llevan son también anónimos y sin voz, pero son cuatro. No se da ningún caso de curación de paralítico ni el el A.T., ni en la medicina rabínica ni el judaísmo posterior. Por lo tanto, que aquí aparezca un paralítico es muy significativo. El número cuatro representa en el A.T. y en las culturas paganas, el mundo y la humanidad entera.
Versículo 4. Es otro dato para comprender que se trata de una escenificación. ¿Cómo iban a quitar el techo sin peligro de herir a alguien?. ¿Iba a permitirlo la gente?. Lógicamente, le abrirían paso. La camilla y los pecados tienen aquí gran importancia pues en el pasaje se mencionan cuatro veces cada uno.
Versículo 5. Perdonando los pecados al paralítico, también se le perdonan a la humanidad cuando se acerca a Jesús. Por el significado del número cuatro, el paralítico representa a todo el mundo. No sólo Israel se salva.
Versículo 6. Explicado en versículos 1 y 2.
Versículos 10-11. Jesús muestra que el poder de perdonar los pecados es comunicado por Dios al Hijo del Hombre, es decir, a él mismo.
Aplicación: en el versículo 7 los letrados -y seguramente algunos del pueblo- piensan que quién puede perdonar pecados sino sólo Dios. Es la doctrina oficial de los israelitas. Los letrados representan el dominio que ejerce una doctrina religiosa oficial. Nosotros no podemos olvidar que por encima de lo que emana de nuestra jerarquía religiosa están Dios y nuestra conciencia. A la jerarquía le debemos un respeto, pero esto no trae consigo que tengamos que obedecerla en todo. Está nuestra conciencia.
miércoles, 11 de febrero de 2009
Domingo VI del Tiempo Ordinario. 15/02/2009. Evangelio de Marcos 1, 40-45
En toda su predicación por Galilea, Jesús se da cuenta de la gran marginación religiosa existente.
Versículo 40. "Se acercó a él un leproso y le suplicó de rodillas: si quieres puedes limpiarme". Se consideraba leproso al que tenía cualquier afección a la piel. Era considerado impuro, y no había para él posibilidad de acceso a Dios ni a su reino. Este pasaje evangélico está lleno de incumplimientos de la ley, de lo mandado por la institución religiosa. El leproso debía quedarse lejos y no lo hace, se acerca a Jesús.
El leproso no pide a Jesús que lo cure. El verbo griego no es curar, sino limpiar o purificar. Este verbo tiene un sentido religioso. Lo que le interesa al leproso es conseguir su relación con Dios y no sentirse rechazado. Es un hombre interesado por Dios.
Versículos 41-42. "Conmovido, extendió la mano y lo tocó, diciendo: quiero, queda limpio. La lepra se le quitó de inmediato y quedó limpio". El verbo "conmoverse", en la literatura de aquella época, se usaba para significar la ternura del amor de Dios a los hombres. En el Nuevo Testamento, sólo se aplica a Dios y a Jesús, con lo que Marcos está atribuyendo a Jesús una cualidad divina. Jesús se comporta como Dios mismo. Es amor.
Jesús toca al leproso para curarlo. Estaba prohibido por la ley religiosa tocar a un leproso. Se transmitía la impureza religiosa. Para Jesús es antes la persona que las leyes religiosas. El invalida el fundamento teológico de la impureza. Para Jesús, esas impurezas que no admiten el trato religioso con Dios son algo que engañosamente se le atribuye al mismo Dios.
Versículo 43-44. "El lo regañó y lo despidió, encarzándole severamente: no se lo digas a nadie. Vete, preséntate al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que prescribió Moisés como prueba contra ellos". Seguramente lo regaña porque sigue creyendo que antes Dios lo rechazaba. Tiene que abandonar la idea de que Dios excluye de su amor a algún hombre en razón a su condición. Dios no lo ha rechazado jamás, la institución religiosa sí. Tiene que convencerse de ello, y no tragarse estas cosas de dicha institución que lo margina. Debe presentarse ante el sacerdote para que compare: donde Dios hace las cosas gratuitamente, los sacerdotes le exigirán penosos ritos, como era costumbre. Esto servirá de testimonio contra ellos.
Versículo 45. El leproso propagó el hecho y Jesús no entraba en las ciudades, se quedaba fuera, por el descrédito que le venía al infrigir las leyes, pero la gente acudía a él.
Aplicación: debemos tener relaciones sanas con un Dios sano. Es decir, podemos tener conceptos equivocados de Dios. A veces, aunque admitamos que Dios es amor, lo hacemos de boca para afuera, pero vivimos profundamente amarrados a la ley. ¿Se deja la misa por ir a visitar a un enfermo? ¿Se olvida la ley de la gradualidad, es decir, que la ley, aunque deba existir, se puede ir aplicando gradualmente, según posibilidades, por ejemplo en moral matrimonial relacionada con el número de hijos (sínodo de los obispos sobre la familia en el año 1980)?. ¿Por qué no se puede aplicar a otras cuestiones la ley de la gradualidad? ¿Es que Dios te va a exigir todo de golpe, siempre y en cualquier circunstancia?.
Dios te ama como amaba al leproso cuando según la ley era impuro. Nuestro Dios es siempre amor. Pero siempre. De lo contrario, no tenemos un concepto sano de Dios.
