martes, 10 de julio de 2018

XV Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo B. 15/07/2018. Marcos 6,7-13

   Continúa Dios queriendo manifestarse a los hombres y así lo hacen ver la primera y tercera lecturas. En la segunda lectura Pablo nos recuerda el plan que Dios, Padre de Nuestro Señor Jesucristo, proyectó realizar.

   Se propone como frase para memorizar, la siguiente de la segunda lectura, es decir, de la Carta a los Efesios: "Creyendo en él hemos sido marcados por Cristo con el Espíritu Santo prometido". Esta frase tiene un profundo e íntimo significado. Ya veremos.

   La primera lectura está tomada del profeta Amós (7,12-15). Es por el año 760 a.C. en que Amasías, sacerdote real, acusa a Amós de incitar a la rebelión contra el rey, siendo expulsado del país. Obedecer a Dios le cuesta el destierro al profeta, por una falsa denuncia.

   Pablo, en la carta a los Efesios, nos relata todas las bendiciones que recibimos de Dios por medio de Cristo para que seamos santos e irreprochables ante él por el amor. Tendremos muchos defectos, pero ante él somos santos porque nos ama en Cristo Jesús. Somos hijos de Dios con todas las consecuencias, aunque no lo merezcamos. Nosotros, creyendo en Cristo, hemos sido marcados por él, con el Espíritu Santo prometido.

   En el evangelio de hoy, Jesús envía a los discípulos por el mundo, pero no a misionar. Los envía para que ellos aprendan y comprendan mejor lo que Jesús trata de inculcarles. Cuando un judío iba de viaje se hospedaba siempre en casa de otro judío. Sentían un verdadero rechazo a entrar y comer en casa de paganos. Pero, ahora, los discípulos han de entrar en cualquier casa, aunque sean paganos, y comer con ellos. No deben observar los tabúes alimentarios que tenían los judíos y así observarán que hay gente muy hermana y acogedora por encima de las ideologías o religiones. Jesús intenta que aprendan del contacto con la realidad humana. Además, al depender de la buena voluntad de los demás, queda eliminada toda pretensión de superiodidad. Es muy necesario aprender a derribar las barreras que, a veces, establece la propia religión.
 
   Cuando en un lugar o en un pueblo, no los reciban o no los escuchen Jesús les ordena , al marchar, , que sacudan el polvo de sus pies. No se trata de una maldición expresa con ese hecho, sino de simbolizar que por culpa de ellos no hay diálogo posible. El verdadero conocimiento de Dios no depende tanto de las  creencias, sino del modo de actuar de cada uno. El que lo refleja en su conducta el amor que Dios nos tiene, ese no es fiel a Dios, independientemente de sus creencia religiosas. Por esta razón lo más importante de una religión no es atenerse al pie de la letra a sus mandatos, sino practicar el espíritu que ellos significan o las actitudes que ellos reflejan.

   El diálogo del que hablamos siempre fue muy necesario, pero hoy se impone más que nunca debido a los grandes movimientos de gentes, el turismo, los intercambios culturales, los matrimonios mixtos que van en aumento y más. Hoy entramos en una época de gran interculturalidad en la que es necesario saber convivir y saber interpretar nuestras concepciones religiosas, pues Dios es uno para cristianos, musulmanes, católicos, evangélicos. En este sentido, el Papa Francisco afirma en Gaudete et exultate 43, que en la Iglesia misma conviven lícitamente distintas maneras de interpretar muchos aspectos de la doctrina y de la vida cristiana. Si esto se tuviese en cuenta, desaparecería mucha oposición al mismo Papa.

   Compromiso:
   Analiza si sabes convivir en un ambiente intercultural sin renunciar al espíritu evangélico.








miércoles, 4 de julio de 2018

XIV Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo B. 08/07/2018. Marcos 6,1-6

   Las lecturas de este domingo nos indican como Dios se manifiesta a los hombres, en el pueblo judío por medio de un profeta. Después tenemos el mensaje de Pablo y, por último, el mismo Jesús nos hace ver lo casi imposible que es lograr que su propio mensaje penetre en determinados ambientes.

   Como frase a recordar es muy apropiada la de la segunda lectura, en que el Señor dice a Pablo: "Te basta mi gracia, la fuerza se realiza en la debilidad".

   Ezequiel 2,2-5 comprende la primera lectura. El espíritu de Dios entra en el profeta con tal ímpetu, que le hace ponerse de pie para recibir el mensaje de ir a los israelitas, un pueblo rebelde. Y debe ir hagan caso o no lo hagan. La obligación de Ezequiel es predicar el mensaje divino, sea cual sea la respuesta. Al igual nosotros: sea lo que sea, esa obligación la tenemos.

   El mensaje de Pablo en la segunda lectura (2 Cor. 12,76-10), contiene una frase central ante la espina de sufrimiento que él padece. El Señor le dice: "Te basta mi gracia, la fuerza se realiza en la debilidad". El fruto de Pablo no depende de las persecuciones, insultos, privaciones... sino de la gracias de Dios. Esto debe quedar siempre muy claro para no caer en un pelagianismo manifiesto. Para nada valen nuestros sufrimientos si no se convierten en verdadera y auténtica oración. Recordémoslo.

   El evangelio de hoy nos presenta una campaña de desprestigio dirigida hacia Jesús. La centran en su oficio y su familia. El oficio de carpintero incluía las funciones de artesano, carpintero, albañil y herrador de caballerías u otros animales. Imaginémonos a Jesús cogiendo la pata de un caballo para ponerle las herraduras o poniendo las tejas en un tejado como albañil. Si en el resto de Galilea Jesús impresionó a las gentes, según nos dicen los evangelios, ahora en su propio lugar de nacimiento, lo desprestigian directamente, apoyándose en su oficio y familia. Pero, Jesús se presenta como profeta y no como maestro, manifestando así que su enseñanza proviene de Dios. Sin embargo, entre la gente que escucha a Jesús se da una fuerte adhesión fanática a la doctrina oficial y a su ideología. Esta es la razón por la que Jesús no puede realizar milagros en su tierra. Los fieles de la sinagoga están tan acostumbrados a no pensar por si mismos, que están totalmente incapacitados para pensar por cuenta propia. No se fían de si mismos ni de su propia experiencia; esperan siempre la última palabra de sus propios dirigentes. De esta forma, se cae fácilmente en anulación de nuestro propio pensamiento o en un pelagianismo religioso. El Papa Francisco en su exhortación apostólica "Gaudete et exsultate" afirma que muchos cristianos, hoy día, caemos en lo mismo cuando tenemos quizá obsesión por la ley, por la liturgia o por la misma doctrina. Anulamos el pensar por cuenta propia, a menudo, y llegamos a situaciones ilógicas. Respetemos el misterio divino, pero sin anular nuestras facultades. ¡Qué buena labor harían los sacerdotes predicando sin absolutizar lo que no es absolutizable!

   Compromiso:
   Convierte en oración los padecimientos de tu vida.

martes, 26 de junio de 2018

XIII Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo B. 01/07/2018. Marcos 5,21-30.33-43

   Las lecturas de este domingo, de una forma u otra, exaltan la vida. No perdamos esto de vista si no queremos perdernos en una diversidad de aspectos.

   La frase que merece la pena subrayar y memorizar es la que dice Jesús en el evangelio, a saber: "Hija, tu fe te ha salvado". Se lo dice a la hemorroisa.

   En este domingo se debe tener en cuenta que, según un análisis riguroso del texto evangélico, no debe tomarse todo al pie de la letra sino por su significado.

   La primera lectura se toma del libro bíblico Sabiduría 1,13-15;2,23-25. La idea que subyace es que Dios es Dios de vida. Dios creó al hombre para la inmortalidad. Tengamos fe porque así es. Vivamos siempre de la fe en Dios, fiémonos de El.

   La segunda lectura es de 2 Corintios 8,7-9.13-15. Empieza mencionando aquello en que sobresalen los cristianos de Corinto, es decir, en su fe, en la palabra, en el conocimiento, en el empeño y en el amor. ¡Qué contestarían nuestros cristianos si se les preguntara en la homilía de un domingo! ¿Hablan de Dios o cosas de Dios con los demás? ¿Hacen del amor el profundo contenido de su oración? ¿Saben ir con los tiempos sin alejarse de Dios? ¡O ya no dicen totus tuus (todo tuyo) como decían a uno de los anteriores papas! Pobre Papa Francisco al que trata de hereje la parte ultra conservadora de la Iglesia. Algunos movimientos católicos es lo que están haciendo en sus reuniones y así lo manifiestan.

   Ya en el evangelio, se nos presentan dos figuras: Jairo, jefe de una sinagoga, y la hemorroisa. Esta lleva doce años enferma, que son los años de la hija de Jairo. Doce es un número a menudo no real, sino significativo. Y aquí, eso parece por distintos motivos. Así vamos a considerarlo. Tanto la hemorroisa como el jefe de la sinagoga representan un sector que sufre opresión por parte de la institución religiosa. La hemorroisa es marginada por las leyes religiosas, que amarran las conciencias más allá de lo que Dios quiere. Es la dureza de la Ley de Moisés. La mujer con hemorragias no podía acceder a Dios, estaba excluida de la salvación. Tampoco podía mantener relaciones sexuales ni con su esposo. Estaba condenada a la esterilidad en todos los sentidos. Los intérpretes de la Ley religiosa son totalmente inflexibles. No hay forma de reconciliarse con Dios. Así, llevaba doce años.

   Referente al jefe de sinagoga, Jairo, se describe una situación general en Galilea donde Jesús está excomulgado por los letrados de su época, y la multitud lo sabe, pero acuden a él. Seguramente que Jairo no acude a Jesús hasta el último momento, cuando ve que su hija se muere, porque tiene miedo como jefe de sinagoga que es. ¡Cómo va a acudir él, jefe de sinagoga, ante un excomulgado!

   Compromiso:
   Haz un análisis de la situación religiosa actual y haz un compromiso.

jueves, 21 de junio de 2018

Solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista. Ciclo B. 24-6-2018. Lucas 1,57-66.80

   Como dijo el Papa Francisco, la voz de Juan el Bautista grita también hoy en los desiertos de la humanidad, que son las mentes cerradas y los corazones duros.

   En las lecturas de este domingo, Dios nos habla del salvador que busca para su pueblo Israel. El Israel de Dios, que somos todos los que aceptamos a su enviado Jesús.

   Como texto bíblico para recordar y memorizar como oración, se propone uno de la primera lectura (Isaías 49,1-6) que dice: "He sido glorificado a los ojos de Dios. Y mi Dios es mi fuerza". Repitámoslo con frecuencia para que nos sirva de oración. Si lo hacemos así, estaremos sacando buen fruto de esta lectura, que termina afirmando que Dios me hace "luz de las naciones, para que su salvación alcance hasta el confín de la Tierra". ¿Nos lo aplicamos?

   La segunda lectura está sacada de Hechos 13,22-26. De entre la familia del rey David, Dios saca un salvador para Israel, es decir, a Jesús. Pero a Jesús lo va a preceder Juan el Bautista, cuya fiesta celebramos hoy. Juan afirma, refiriéndose a Jesús: "mirad, viene uno detrás de mi a quien no merezco desatarle las sandalias de sus pies". Es decir, Juan empieza a predicar para anunciar a Jesús. Esta es su misión, como también la nuestra.

   El evangelio de hoy nos presenta el nacimiento de Juan, nacimiento que, debido a determinados signos, hace que todos se pregunten diciendo: "¿Qué va a ser este niño?".

   Según el evangelio de Juan, descendía de una estirpe sacerdotal y estaba emparentado con Jesús. Sus padres se llamaban Zacarías e Isabel. Tiene el sobrenombre de "bautista", lo que hace que el bautismo aparezca como el inconfundible rasgo definitivo de Juan. Este bautismo carece de analogía, como creación original suya que es. Su actividad en el desierto, su estilo de vida y su forma de vestir subrayan su labor profética. Los profetas transmiten a su auditorio una palabra de Dios intuitivamente recibida por el medio que sea. Este Juan, pariente de Jesús, no tiene nada que ver con el evangelista Juan, autor del cuarto evangelio.

   Como lección que nos da esta fiesta es la imitación de Juan el Bautista como profeta que prepara el camino hacia Jesús. Todos los creyentes debemos esforzarnos en acercar a la gente hacia Jesús. Iniciarlos y llevarlos por el camino del Señor. En esto sí podemos participar del ejemplo de Juan el Bautista. Fue su misión.

   Un hijo es también una maravillosa ocasión de que los demás feliciten a la madre. Esto es lo que le sucede a Isabel. Dios ha vertido en ella grandes bendiciones, por lo que las felicitaciones de los vecinos no tardan en llegar. Así también, cuanto mejor reflejemos en nosotros las bendiciones de Dios, mayor alegría manifestarán nuestros padres, sobre todo nuestra madre.

   Imitemos, pues, a Juan como profeta y como hijo de una madre receptora de las bendiciones de Dios.


   Compromiso: reflexiona y decide sobre el texto propuesto para memorizar.



jueves, 14 de junio de 2018

XI Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo B. 17-6-2018. Marcos, 4,26-34.

   Vivimos hoy dos tiernas lecturas de bello ambiente vegetal al que nos transportan la primera y la tercera. El texto a memorizar que se propone es de la segunda: "En destierro o en patria, nos esforzamos en agradarlo".

   Vivamos este domingo con la imaginación del paisaje que nos proporciona la primera lectura, el texto bíblico del Antiguo Testamento, del libro de Ezequiel 17,22-24, que empieza usando una metáfora literaria para expresar lo que es el reino de Dios, la obra de Dios. El templo y el palacio de Salomón se recubrieron con artesonados de cedro, que es un árbol noble y de mucho valor económico. La obra de Dios en nosotros empieza desde pequeños y es maravillosa si permanecemos junto a él. Se representa por un cedro plantado junto a Dios, es decir, en el monte más alto. Cultivemos esa plantita que se convertirá en un gran árbol si permanecemos junto a Dios siempre.

   La segunda carta a los Corintios (5,6-10) se resume en la frase que propusimos para memorizar: en destierro (aquí) o en la patria (en el cielo) nos esforzamos en agradarlo. Meditémosla.

   El evangelio nos dice que la obra de Dios en nosotros va creciendo sin que nos demos cuenta. Pero debemos permanecer en él, y al segar la cosecha recibiremos el fruto.

   Jesús quiere seguir poniendo ejemplos y se le ocurre el del grano de mostaza. En los tiempos bíblicos dicho grano era considerado como la semilla más pequeña, por lo que se prestaba como comparación para explicar los inicios del reino de Dios en nuestras almas. No importa la edad para la entrada del reino de Dios en nosotros. Puede ser de niño, de joven, en la edad madura, en la vejez, o en el mismo momento de la muerte. Pero lo importante es que aceptemos a Dios en nuestro corazón y obremos como él quiere. Tu crecimiento será como el del grano de mostaza que, siendo pequeño, se convierte en el lugar donde los pájaros del cielo pueden anidar a su sombra.

   Si estás dispuesto a convertirte, a volver tu corazón hacia Dios, hazlo ahora mismo. Ten coraje y no te retrases más.

   Dice este evangelio que todo les enseñaba en parábolas, acomodándose al entender de las gentes. ¿Qué parábolas o ejemplos usarías tu para hablar de lo que hace Dios en tu corazón, en lo más íntimo de tu alma? ¿Cómo son tus vivencias religiosas? ¿Cómo son tus vivencias de Dios? Es muy necesario que reflexiones sobre todo ello, es una forma de hacer meditación. Y, al final, haz una oración dando gracias a Dios.


   Compromiso: esta semana que no pase un solo día sin que hagas alguna oración inventada por ti.



 
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