martes, 9 de julio de 2019

XV Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo C. 14/07/2019. Lucas 10, 25-37

   Las lecturas de este día se centran en lo esencial de la ley de Dios, redactada por Moisés. Pero, como siempre, Cristo, en la segunda lectura, ocupa el lugar central, a la vez que en la tercera tratan de ponerlo a prueba y comprometerlo. Como frase para recordar se propone Colosenses 1,15: "Jesús es imagen de Dios invisible".

   La primera lectura es del libro del Pentateuco llamado Deuteronomio (quinto libro de la Biblia) (30, 10-14), comienza diciendo: "Escucha la voz del Señor tu Dios observando sus mandamientos", y termina afirmando: "El mandamiento está muy cerca de ti, en tu corazón y en tu boca, para que lo cumplas". La frase del comienzo viene a decir que para comprender el mensaje cristiano necesitamos vivirlo por la fe (puro existencialismo). La frase final es su consecuencia. Siempre debe haber una correlación entre las verdades de la fe y nuestras experiencias vitales.

   Colosenses 1, 15-20 es la segunda lectura. Según ella, Cristo Jesús es la imagen de Dios invisible y la cabeza del cuerpo, es decir, de la Iglesia. En él está la plenitud. Así de grande concibe Pablo a Cristo y lo experimenta en la fe.

   En el evangelio, Jesús cuenta la parábola del buen samaritano a los maestros de la ley. Uno de ellos le pregunta ¿Qué tengo que hacer para lograr la vida eterna? Jesús responde contraponiendo la reacción de las personas consagradas al culto divino a la de un samaritano, aparentemente alejado de Dios. Jesús pone de manifiesto la gran importancia que tiene la práctica de la misericordia. Y se lo dice a todo un maestro de la ley. Realmente, el samaritano se expone a que pueda haber más bandidos por allí cerca; él emplea un buen tiempo en vendarle las heridas echándoles aceite y vino, y subiéndolo al caballo lo llevó a una posada, cuidándolo y pagándole todos los gastos.

   El amor infinito de Dios y su misericordia sin límites para con nosotros son sus más preciados dones para con todos. Jesús nos pide que hagamos nosotros lo mismo y que actuemos de acuerdo con nuestra fe.

   Recordemos que se debe leer el evangelio para comprender satisfactoriamente el sencillo comentario que se expone aquí. En la primera línea se encuentra la localización del texto evangélico.

   Para terminar, digamos que hoy se presenta un suceso aislado. Pero, a veces en la vida, nos encontramos con dos o más sucesos que requieren nuestra atención y nuestra ayuda simultáneamente. No siempre podemos hacerlo. O ayudamos a uno y dejamos al otro. Es una situación difícil. El de hoy es un caso de mucha premura.

   Compromiso:
   Practica la ayuda a los demás.

lunes, 1 de julio de 2019

XIV Domingo del tiempo ordinario. Ciclo C, 7-7-2019. Lucas 10, 1-12. 17-20ñ

   Si la semana pasada celebrábamos el seguimiento como tal, hoy nos situamos en la práctica del mismo. Propongo para vosotros y para mi la frase que el mismo Jesús nos indica:"El reino de Dios ha llegado a vosotros". Sepamos apreciarlo y valorarlo.
   La primera lectura tomada de Isaías 66, 10.14. Nos hace ver la felicidad de sentirnos cerca de Dios, de gozar con todos los que lo aman, y, al final, afirma metafóricamente que nuestros huesos florecerán como un verde prado, manifestándose la mano del Señor a las que están con él.
   La carta de Pablo a los Gálatas(6, 14-18)nos proporciona la segunda lectura. Pablo pide a aquellos primeros cristianos que se pongan de acuerdo. Que se dejen de dos bandos, los de la circuncisión y la no circuncisión. La circuncisión es algo muy sonado y, sin embargo, debe dejar paso a la nueva criatura. Hoy tenemos el problema de católicos conservadores y progresistas, pero fieles a Jesús. No hace mucho se decía que era necesario estar con el Papa. Pues ahora, estemos con Francisco, que tiene una visión alta y acertará a llevarnos por el camino de Jesús. Es un hombre de oración y de mucho amor a Jesús.

   Para una aplicación personal del evangelio de hoy, nos figuramos que somos uno de los setenta y dos enviados por Jesús a misionar. Lo primero que debemos hacer es aprender a hablar de Dios a los demás. Si día a día nos preguntamos cuantas veces hemos hablado de Dios, explícitamente, a los demás, menudo tendremos una respuesta desoladora. Pasan los días y no hablamos expresamente de Dios con otros, para acercarlos al buen camino. Pues, mientras no demos este paso no habremos entendido el evangelio de hoy. Si lo hacemos, sentiremos la alegría de Dios en nuestros corazones. Formaremos parte del grupo de obreros que trabaja por aumentar la cosecha de la mies del Señor. Esta práctica es verdadera oración, es la base de la misma. Y estaremos alegres porque nuestros nombres están escritos en el cielo, como termina este evangelio. Un día leeremos allí nuestro nombre. Desde hoy, ya lo esperamos con fe.

   Compromiso:
   Está muy claro en el comentario evangélico.

lunes, 24 de junio de 2019

XIII Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo C. 30/06/2019. Lucas 9, 51-62

   En la celebración de este domingo, la jerarquía eclesiástica nos ofrece, en las lecturas de la misa, el tema del seguimiento de Dios, de Cristo. Como dice el Papa Francisco, contemplarlo, adorarlo y abrazarlo en nuestro encuentro con Cristo en la Eucaristía, en nuestra vida de oración y reconociéndolo presente en el prójimo. Como frase bíblica para recordar proponemos de la primera lectura (1 Reyes 19) la siguiente: "Con el yugo de los bueyes asó la carne y la entregó al pueblo para que comiera".

   La primera lectura (1 Reyes 19, 16b.19-21) relata el llamamiento que el profeta Elías hace a Eliseo para que lo siga y la prontitud de la respuesta.

   Gálatas 5,1.13-18 hace la segunda lectura. No es la misma libertad la que nace de caminar según el Espíritu que la que nace de seguir los deseos de la carne. Si caminamos según el Espíritu, amaremos al prójimo como a nosotros mismos. Si nos mordemos y devoramos unos a otros no amamos al prójimo como a nosotros mismos, y estamos obrando según la carne, no según el espíritu.

   En el evangelio se recalca la prontitud en dar la respuesta a Dios. Se presentan tres casos de posible seguimiento. Pero, quedan en nada. Para todo hay "peros" que poner. La Iglesia hoy día se encuentra en una encrucijada para seguir a Jesús. Necesita una profunda transformación, por lo que aparecen los que con una visión evangélica desean caminar adelante y hacer de la Iglesia una que no sea aduana, sino puesto de socorro para los heridos, en frase del Papa Francisco. Otros quieren anclarla en el pasado y no moverse, caminando hacia una profunda división y abandono de la misma Iglesia. ¿Tú, sabes captar el espíritu del evangelio de Jesús y evolucionar hacia adelante? Jesús te dice sígueme, para que la Iglesia, sin dejar de ser la Iglesia de Jesús, sea la Iglesia del futuro. ¿Sabes ser fiel al espíritu del evangelio en medio de cambios profundos en la Iglesia?

   La Iglesia debe ser profética y saber mirar hacia el futuro. Y, para ello, los cristianos no podemos ser un freno. Jesús quiere que lo sigamos, pero sin poner freno a una sana evolución. ¿En qué debemos evolucionar? En lo que podamos, empecemos la tarea. Y con decisión, que Dios se alegrará.

   Compromiso:
   Tratando de ser fiel a Dios y a Jesús de Nazaret, el que saquemos de una sana reflexión.

lunes, 17 de junio de 2019

Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo. 23/06/2019. Ciclo C. Lucas 9, 11b-17

   Hoy es un día por excelencia de la Sagrada Eucaristía. La memoria es un tema importante y está latente en la liturgia de hoy.

   Para memorizar se propone: "Cada vez que comáis de este pan y bebáis del cáliz proclamáis la muerte del Señor hasta que vuelva" (Cor 11, 23-26).

   Génesis 14, 18-20 constituye la primera lectura de la misa de hoy. Melquisadec bendice el pan y el vino. Bendiciendo así a Abraham y a Dios. La bendición en la Biblia no mejora la calidad de vida, sino que es calidad de vida. Es una fuerza inherente a un objeto o transmitida a través de una bendición. Referida a Dios es, lógicamente, una alabanza. Usemos en nuestra vida la bendición llena de amor a Dios. El esposo que, en su corazón, bendice a la esposa que sale de casa o el padre que bendice en su pensamiento a la hija o al hijo, poniendo el pensamiento en Dios. Usemos esta práctica con cierta frecuencia. Bendigamos a nuestros propios padres aunque hayan fallecido.

   1 Cor 11, 23-26 nos aporta la segunda lectura. Nos presenta la eucaristía como proclamación de la muerte del Señor hasta que vuelva. Cuando comulgamos debemos recordar los sufrimientos del Señor, dejar que nos inunde con su amor y abrazarlo para ayudarlo a bajar de la cruz. Hagámoslo con frecuencia.

   El evangelio recuerda la multiplicación de los panes y peces. Representa al pueblo de Dios como comunidad de mesa en torno a Jesús, participando en la sobreabundancia de la creación divina. La fuerza de Dios que inunda nuestra alma es sobreabundante, como el alimento en la multiplicación de los panes. Es toda una figura de la eucaristía, cuya fiesta celebramos hoy. Todos en torno a Jesús para vivir las grandes experiencias de Dios. El carácter sanador de la eucaristía se hará patente con una buena dirección de un sacerdote experimentado. Lo han dicho algunos Papas. La eucaristía tiene un carácter sanador de los vicios y pecados. Es propio de la eucaristía de Jesús de Nazaret, antes que de la confesión. A El deben acudir los drogadictos y dominados por el vicio si desean volver a la cercanía de Dios. Los números en este evangelio tienen todos su significado.

   En la fiesta de hoy aparece el tema de la memoria: "Haced esto en memoria mía". Recordemos las obras del Señor. Recordemos nuestra historia personal en relación con Dios. Recordar es esencial para la fe, como el agua para una planta. Vivamos siempre de los amores de Dios.

   Compromiso:
   Hacer memoria de cuando éramos fieles a Dios y mirar definitivamente hacia El.

lunes, 10 de junio de 2019

Solemnidad de la Santísima Trinidad. Ciclo C. 16/06/2019. Juan 16, 12-15

   En esta misa, las lecturas ponen de manifiesto la acción del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Estamos insertos en el corazón y en la vida de Dios, que es comunión de amor.

   Como frase bíblica para recordar se propone la de la carta de Pablo a los Romanos (5,1) que dice: "Justificados por la fe, estamos en paz con  Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo". Vivamos pues la fe, sintámosla, valorémosla, experimentémosla, sobre todo recibiendo a Jesús con frecuencia en la comunión, El nos guiará.

   La primera lectura, del libro de los Proverbios (8, 22-31), expresa, a su estilo, la gran riqueza de la sabiduría de Dios. Pero lo más bonito está en el final: "mis delicias están con los hijos de los hombres". ¡Ya sabemos donde están las delicias de Dios! No olvidemos nunca que Dios es así.

   Romanos 5, 1-5 contiene la segunda lectura de esta misa. Afirma que estamos justificados, es decir, en gracia de Dios, en virtud de la fe en Jesucristo. Y, hay que gloriarse de la fe en Jesucristo, incluso en las tribulaciones, en el dolor, en el sufrimiento. Si obramos de esta forma, el amor de Dios será derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado.

   Y ya en el evangelio, nos fijamos en lo primero que nos dice Jesús: "Muchas cosas tengo aún por deciros, pero no podéis sobrellevarlas por ahora. Cuando venga el Espíritu de la verdad, él os guiará hasta la verdad plena". Y nos preguntamos: ¿qué verdades tiene que recordarnos o en qué tiene que afirmarnos el Espíritu? Cada día que pasa tenemos que reafirmarnos en la fe. Continuamente debemos invocar al Espíritu Santo no sólo para que nos conserve la fe, sino para que, día a día, nos la haga más sólida. Y, él mismo nos irá dando a conocer en profundidad los misterios y las bellezas de la fe. Así, iremos caminando hacia la verdad plena, la verdad de la sabiduría de Dios.

   El evangelio de hoy nos presenta la relación entre las tres personas divinas, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. El Espíritu nos va a guiar hacia la verdad plena. El nos hará sentir a Dios en lo más íntimo de nuestra alma. Dicho a la manera humana, Dios, el Espíritu Santo, será nuestro deleite. Muchas personas no creen porque nunca han buscado a Dios, nunca han saboreado la cercanía de Dios, desconocen este don, este regalo que viene de arriba, del Espíritu. Pidámoslo en nuestra oración.

   Compromiso:
   Analiza tu vida y mira si te encuentras bien, cerca de Dios.

 
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