Recuerdo que previamente debe leerse el evangelio que corresponde e incluso tenerlo a mano.
Cuando Pilato pregunta a Jesús si es el rey de los judíos, Jesús le contesta: "¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí? (v. 34)". Es decir, le pregunta si actuó por propio convencimiento o como instrumento de otros. ¡Cuántas veces nosotros no estamos convencidos de algo y actuamos según nos dicta el pensamiento de otros! ¡Cuántas veces obramos al dictado de una ideología que nos imponen! La verdad os hará libres, dijo Jesús.
Los sumos sacerdotes odian más a Jesús, su paisano, que a los invasores romanos, a quienes lo entregan para satisfacer su odio.
En el diálogo con Pilato, Jesús descarta la realeza que se apoya en la fuerza de las armas. Renunciando al uso de la fuerza, manifiesta que no es rey como los demás. Le pregunta Pilato: "Luego, ¿tú eres rey?". Contesta Jesús: "Tú lo dices: yo soy rey" (v. 37a). Pilato queda extrañado porque no puede comprender a un rey que renuncia al uso de la fuerza para defender su derecho. Pero, no solamente Jesús es rey, sino que también hace reyes a sus discípulos, porque los hace libres, hijos de Dios.
Jesús explica lo que tiene que hacer como rey, es decir, su función: dar testimonio de la verdad. Esta verdad de la que Jesús da testimonio es Él mismo, el resplandor de la vida divina, la luz. Nos da su propia experiencia, la del Espíritu que es vida y amor. Nos da la experiencia de saber o intuir o tener una experiencia interior de lo que es la vida para siempre y de lo que es la vida de amor. Jesús, como rey, nos hace este inmenso regalo. Jesús es la verdad sobre Dios y la verdad sobre el hombre.
Lo visto son las dos características de Jesús como rey: su renuncia al uso de la fuerza y su misión de dar testimonio de la verdad. Y ¡cuántas veces la iglesia ha recurrido al uso de la fuerza! ¡Por cuántas cosas debe pedir perdón a los mismos cristianos y a la humanidad entera! Y no miremos solamente a tiempos pasados, pues existe no sólo la fuerza y la violencia física. Existe también la violencia moral cuando no se predica una teología plural o un pluralismo teológico. Una pluralidad a la que los creyentes tenemos derecho. No es verdad que todo lo que hay que decir, ya está dicho. Cuando se trata de fomentar una unidad de pensamiento en todos los aspectos, se está derivando hacia una ideología o hacia una opresión.
"Todo el que es de la verdad escucha mi voz", termina diciendo Jesús en el evangelio de hoy. Jesús nos da testimonio de la verdad y nosotros escuchamos su voz.
¡Ojalá sea siempre así!
Compromiso: los cristianos más conservadores no deben mirar mal a los más aperturistas, y viceversa. Pero sí debemos tener siempre los ojos abiertos hacia los dolores y sufrimientos de los demás, que es lo que nos pide la fe en Jesús de Nazaret.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Solemnidad de Jesucristo rey del universo. 22/11/2009. Juan 18, 33-37
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario. 15/11/2009. Marcos 13, 24-32
Al empezar la explicación de este evangelio es necesario exponer la situación de los cristianos a quienes se dirige Marcos en su evangelio. Ellos pasan por los desastres de la guerra judía, en la que se destruye el gran edificio del Templo. Son amargas experiencias de aquel presente. Para ellos parece el fin del mundo y esperan ansiosamente la segunda venida del Hijo del hombre, es decir de Jesús. Marcos trata de afianzar en ellos la idea de que, a pesar de todo, Dios sigue siendo el Señor de la historia y que, en su fase final, él ordena todas las cosas. Pero, Marcos en su evangelio no da fechas de cuándo será el fin de este mundo. Sólo trata de responder a la ansiedad que tienen aquellos cristianos, deseando que Jesús vuelva pronto. Para dar respuesta a esos deseos, Marcos se vale de diversas tradiciones o formas de pensar. Usa, además, un lenguaje metafórico o apocalíptico que, como tal, no puede tomarse al pie de la letra, sino que debe comprenderse en su significado.
Dice el evangelio de hoy que el sol se oscurecerá, la luna no dará resplandor y las estrellas caerán del cielo. Es todo un vocabulario apocalíptico que usaban los judíos desde antiguo, para adornar literariamente cualquier juicio de la ira de Dios.
El punto más importante es la aparición del Hijo del hombre que, para Marcos, es Jesús. Continúa el lenguaje metafórico. Se dice que el Hijo del hombre viene sobre nubes para expresar que, como ser celeste, pertenece a Dios. El destaca entre la oscuridad del sol, la luna y las estrellas. Reunirá a todos los elegidos, de todas las partes del mundo y vivirán con él. El pueblo de Dios que se dispersa por toda la tierra es reunificado al final de los tiempos.
Dice Jesús que debemos aprender de la higuera: cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas deducimos que el verano está cerca (v.28). La higuera, a diferencia de otros árboles de Palestina que se mantienen verdes todo el año, pierde sus hojas en invierno. Además, allí la primavera es muy corta, con lo que al brotar las yemas de la higuera tenemos ya muy cerca el verano. Hasta tal punto tenía esto importancia, que los rabinos utilizaban los cambios de la higuera para medir las estaciones del año.
Marcos, en el evangelio de hoy, reúne diversas tradiciones o modos de pensar, dando de esta forma diversos puntos de vista sobre el comienzo de la parusía o fin del mundo y juicio final. El versículo 32 es el que pone las cosas en su sitio: el día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, sólo el padre lo sabe. Así es como lo expone el propio Marcos en contraposición a otra opinión que circulaba entre los cristianos y que afirmaba que "no pasará esta generación antes de que todo se cumpla".
Aplicación:
Se ve en este evangelio un respeto a la pluralidad de pensamiento entre los cristianos. Permaneciendo en la fidelidad a Jesús, aprendamos a tener esa pluralidad de pensamiento y a respetarnos mutuamente sin despreciarnos unos a otros.
martes, 3 de noviembre de 2009
Domingo XXXII del Tiempo Ordinario. 08/11/2009. Marcos 12, 38-44.
Este evangelio comienza haciendo una severa crítica de los escribas. A ellos, les encanta pasearse con amplio ropaje. La punta de su manto estaba dotada de lujosos hilos. Sólamente los ricos poseían el traje de gran lujo de las fiestas y del sábado (hoy sería el domingo). En el evangelio de Mateo se critica que hagan bien anchas las filacterias y bien largas las orlas del manto con que se cubren.
A los escribas les gusta ocupar los primeros asientos en las sinagogas. Como eruditos tenían asientos propios y no se sentaban con el pueblo. Consta que, a menudo se abrían paso a codazos para alcanzar los puestos de honor o primeros puestos en los banquetes, al lado del anfitrión.
Pero si esta crítica ya es fuerte, mucho más dura y mordad es la que se refiere al trato que dan a las viudas. En el judaísmo, las viudas y los huérfanos gozaban de una protección jurídica especial. En los escritos contemporáneos a Jesús, se condena duramente la explotación de la gente con disculpas religiosas. De ésta gente, dice el evangelio de hoy que devoran las casas de las viudas. "Devorar las casas" significaba, entre los judíos, la apropiación indebida de bienes y posesiones. No sabemos cómo lo hacían, pero el hecho está ahí. ¿Acaso vendían sus largos rezos, que aprovechaban para explotar a la gente?. Jesús dice que hacen largos rezos para aparentar. Jesús no condena el que la oración sea más o menos larga, sino el que se haga sólo para ser visto. Los escribas se embozaban con el manto para rezar.
Estaba Jesús sentado en el templo frente al arca de las ofrendas, y observaba cómo la gente iba echando dinero. Dice el evangelista que muchos ricos echaban en cantidad; pero se acercó una viuda pobre que metió en el cepillo sólo dos de las monedas de menos valor que existían. Con esta ofrenda, la viuda entregó su amarga pobreza. Jesús aprovecha el suceso para instruir a sus discípulos afirmándoles que la pobre viuda a echado en el arca o cepillo de las ofrendas más que nadie. Los ricos daban de su abundancia; ella dió de su amarga pobreza. Esta acción hay que valorarla por lo que representa de amor a Dios. Al decir que echó todo lo que tenía para vivir, suele querer expresarse, entre los judíos, que echó lo que necesitaba para un día. Según la literatura de la época, sería una forma de expresar que una persona se ofrece a sí misma a Dios. Es la autenticidad de los sentimientos hacia Dios. El hombre tiene que saber orientar sus pensamientos hacia Dios, en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y en las penas, en todos los momentos de su vida.
Es de suponer que las comunidades a las que fue dirigido este evangelio tendrían muchos más pobres que ricos. También en nuestra comunidad cristiana los pobres corren el peligro de ser menospreciados. La valoración que Jesús hace de los pobres debe espolearnos continuamente. Cáritas es una gran institución eclesial de ayuda a los más necesitados Debemos esforzarnos para que Cáritas cumpla su misión. La ofrenda de la viuda pobre es un ejemplo maravilloso. Siempre debemos ayudar a la causa del necesitado, que es la causa de Dios.
Práctica:
Sin olvidar tu necesaria actividad, aprende a echarte en los brazos de Dios, tanto en las alegrías como en las penas, en la salud como en la enfermedad. Ofrece a Dios tu persona como hizo la viuda pobre. Y acuérdate de los pobres, especialmente a través de Cáritas.
martes, 27 de octubre de 2009
Festividad de Todos los Santos. 01/11/2009. Mateo, 5,1-12a
Aquellos que vivieron cerca de Jesús han palpado en él algo misterioso, en resumen, su divinidad. Esto se deja traslucir a lo largo de muchos pasajes evangélicos. Hoy, Jesús sube al monte. Según la cultura de la época, la expresión "subir al monte" tiene un fuerte significado teológico, lo mismo entre judíos que entre paganos. El monte es el lugar de Dios, la esfera divina. Jesús se sienta porque la esfera divina es lugar de permanencia. Los que siguen a Jesús, los que se le adhieren, entran con él en la esfera divina, en el monte de su presencia. Cuando Moisés, habló Dios. Ahora, es Jesús quien habla en el monte, mostrando así su condición divina. El "abrió su boca". Con esta expresión, los semitas indicaban la importancia de lo que se iba a decir, esto es, el código de la nueva alianza. Este código no tiene preceptos imperativos, sino que se presenta como invitación con sus correspondientes promesas.
A menudo, los predicadores no se preparan convenientemente y no realizan una buena exégesis o interpretación del texto. En la primera bienaventuranza, pobres no son los que interiormente viven despegados del dinero, pero lo poseen. Pobres son aquí los que no teniendo, ponen su confianza en Dios. Pero, en esta bienaventuranza se habla de los pobres de espíritu. La palabra "espíritu" entre los judíos, designa dinamismo, decisión. Los pobres de espíritu son, pues, los que deciden serlo por voluntad propia. Y sobre ellos actúa Dios como rey.Esta es mejor traducción que la que propone la lectura del misal, que afirma que de ellos es el reino de los cielos, algo distinto a la verdadera afirmación de que Dios actúa sobre ellos como rey.
Es necesario renunciar a acumular y retener bienes. Lo que nos da la naturaleza debe estar al servicio de todos. Se debe compartir con los que de verdad necesitan. Pero, compartir es bastante más que el simplemente dar.
"Dichosos los que sufren porque ellos serán consolados". El verbo griego empleado se refiere a un dolor profundo que necesariamente se manifiesta al exterior. Apoyándonos en Isaías, 61,1, vemos que esos que sufren es debido a una opresión tan dura que les produce un gran dolor. No pueden ni protestar. La segunda y tercera bienaventuranza van en la misma línea. Se condensan en la cuarta: "Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos quedarán saciados". La justicia a la que se refiere es la ya expresada: verse libres de la opresión, gozando de independencia y libertad. De esta justicia quedaremos saciados, porque según el proyecto de Dios, en su reino no quedará ni asomo de injusticia.
"Dichosos los misericordiosos", no entendiendo misericordia como sentimiento, sino como ayuda de verdad. Prestar ayuda primero en lo corporal, después en lo espiritual.
Limpio de corazón es el que no tiene malas intenciones contra su prójimo. A este le dice Jesús que "verá a Dios", es decir, que tendrá una gran experiencia de Dios, ya en esta vida. Ahora, Dios se manifiesta directa y personalmente al hombre.
Dichosos los que trabajan por la paz. Entre los semíticos, la paz significa prosperidad, derecho, justicia, tranquilidad. Es en suma, la felicidad. A los que trabajan por la paz, Dios los llamará hijos suyos.
La última bienaventuranza completa la primera. La mejor traducción exegética es "los que padecen persecución por su fidelidad". Según el versículo siguiente se trata de la fidelidad a Jesús.
martes, 13 de octubre de 2009
Domingo XXX del Tiempo Ordinario. 25/10/2009. Marcos 10, 46b-52
Herodes mantiene allí una gran actividad constructora y edifica su lujosa residencia para el invierno. En torno a ella se edifica la nueva Jericó. Tenía un hipódromo, un anfiteatro y un acuartelamiento de las fuerzas romanas de ocupación.
Jesús atraviesa la ciudad sin detenerse en ella y, al abondonar Jericó, la muchedumbre que lo seguía se encuentra con un ciego mendigo llamado Bartimeo. Al enterarse, comienza a gritar y a decir: "¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí! (v.47)". El análisis del relato evangélico de hoy nos hace ver que no se trata propiamente de un milagro, aunque lo parezca, sino de un relato de fe, de la fe de Bartimeo. En la redacción de los milagros, se describen elementos específicos como son la fatalidad del deficiente o enfermo y el gesto de curación o palabras de sanación. Aquí, Jesús no realiza nada para curarlo. Simplemente, hay una confirmación de la fe de Bartimeo: "¡Vete, tu fe te ha salvado! (v. 52)". Volvió, sin más, a ver de nuevo y lo seguía. Pero Jesús ya va hacia Jerusalén, donde padecerá y morirá. Por esta razón, el seguimiento de Bartimeo tiene un significado especial.
Este hombre, que empieza a gritar y a dar voces llamando a Jesús, no hace caso cuando tratan de imponerle silencio. Tratan de impedirle el camino de la fe, pero el ciego supera el obstáculo. No se olvide que estamos ante un relato de fe, no ante un milagro propiamente, ya que Jesús no hace nada para curar a Bartimeo, aunque éste empiece a ver. Jesús no realiza un solo gesto para curarlo.
La historia del cristianismo ha dado siempre gran importancia a este relato para la catequesis. Por algo es un relato de fe. El tema del seguimiento es un tema querido por Marcos. Debemos darnos cuenta que Bartimeo es ejemplar por dos motivos: por su fe inquebrantable y por su disposición a seguir a Jesús en su camino a Jerusalén.
Práctica:
Los que tenemos fe en Jesús captamos que él está con nosotros. Captamos que esta fe no proviene de nosotros, sino que es algo que Jesús ha depositado en nuestros corazones. No es una sugestión, es una realidad que nos da vida interior grande y, dándonos testimonio, nos da fuerza para dar también nosotros testimonio. Démoslo, pues, y no nos avergoncemos nunca de hacerlo.
