lunes, 19 de abril de 2021

Domingo IV de Pascua. 25-4-2021.

    Seguimos con los domingos de Pascua. Es necesario e imprescindible impregnarse en profundidad de vivencias místicas de la resurrección de Cristo. Y todo ello en este tiempo pascual y mientras nos dure, es decir, hasta el 16 de mayo que es el último domingo de dicho tiempo. Es necesaria la convivencia y las vivencias de Cristo resucitado. ¡Cristo sigue vivo! Como un fiel amigo que me llega a lo más íntimo del alma, así es Jesús. Si realmente nos llenamos de Cristo resucitado, nuestra vida cristiana se hará muy distinta. Digámosle varias veces durante el día, que lo amamos, que queremos seguir siempre cerca de Él.


   Hechos 4,8-12, primera lectura, nos dice que Jesús es la piedra angular. Me gusta observar las esquinas de las casas de piedra. ¡Cómo presta observar las piedras angulares y acordarse de Cristo! Pero, Cristo es único. Es piedra angular única.


   Y dice el salmo de hoy, que "La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular". Repitámoslo durante el día.


   1 Juan 3,1-2 nos recuerda que somos hijos de Dios. Pero cuando se manifieste lo que seremos, entonces veremos a Dios tal cual es. ¡Qué regalo tan bonito nos espera!¡Qué nos querrá decir Juan! Nos llena de ilusión y de amor. Gracias Señor.


   El evangelio de hoy se toma de Juan 10,11-18. Es el evangelio del buen pastor. Nada mejor se puede decir de Jesús de Nazaret. Jesús es el buen pastor. Él cuida de sus ovejas hasta el final. 


   Lo decisivo, en el plano sentido de la palabra, es siempre la aproximación de Dios que viene hacia nosotros. Es lo que se encuentra en las parábolas de Jesús. Y en concreto en la parábola del buen pastor. En esta parábola Dios, Jesús, se presenta como el buen pastor; el que cuida de nosotros en todo momento, en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de nuestra vida.


   Jesús, como buen pastor, debemos corresponderle, como oveja noble que so deja llevar y que manifiesta amor y cariño. es una corriente mutua de uno al otro. 


   Que cada uno de nosotros ayude a interpretar esta parábola según sus necesidades y punto de vista.

miércoles, 14 de abril de 2021

III Domingo de Pascua. 18-4-2021. Lucas 24, 35-48.

    Seguimos con el espíritu en la resurrección de Jesús. Y por esea misma razón los textos de la misa abundan en ese recuerdo fijándose de una forma en algún aspecto de la misma. Pero la resurrección, siempre de una forma o de otra, nos trae el recuerdo de la pasión.

 

    Así, la primera lectura tomada de los Hechos de los Apóstoles 3,13-15.17-19, nos sitúa en plena actitud mística. En efecto, poner nuestra vida plenamente en los brazos de Dios, entregarla com Jesús la entregó, sin huir de ella en ningún momento, aunque no podía, pero quiso cumplir la voluntad plena del Padre. Lo aceptó todo en su corazón. Y esto es el mayor acto de amor que podemos hacer. Un acto plenamente místico, de unión con Dios Padre. Digamos con el salmo 4: Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro. Que sea nuestra oración en el día de hoy varias veces al día.


   Veamos ahora la segunda lectura de este día. Se toma de la primera carta de Juan 2, 1-5a. Jesucristo es nuestro abogado ante Dios Padre. Lo conocemos cuando guardamos sus mandamientos. Y entonces el amor de Dios ha llegado a nosotros en su plenitud, que nunca será tan total porque somos muy débiles.


   El evangelio es de Lucas 24, 35-48. Cuando Dios llega a nosotros y lo racivimos con el corazón abierto, nos llega una paz especial, es la paz de Dios que inunda nuestro corazón. Es una gracia especial que Dios te dará si buscas vivir unido a Él. Acuérdate de Él varias veces durante el día , dile que le amas y que te ayude a seguir amándole. Ayuda a los demás si puedes, por amor a Dios. Todo ello te dará una alegría especial y te abrirá el entendimiento para saborear las cosas de Dios. No te separarás jamás de Él. Es el camino de todos los grandes místicos de la Historia. Es el camino de Dios en el que todo lo que se logre es gracias a Él. 

   

   Y termina el evangelio de hoy afirmando que se predicará la conversión para el  perdón de los pecados a todos los pueblos. Pero, no cabe duda que esto depande de tí y de mí. ¿No te da qué pensar todo esto? La entrega a Dios, amarlo cada vez más, transmitirlo de una u otra forma... A ver si eres capaz de llegar a un verdadero compromiso. ¡Pídele a Dios que veas claro en este sentido!

 

    Propócito: llevo muchos años, dandote sugerencias. Ahora, deposito en tí la confianza. Eres capaz de eso y de mucho más.

martes, 6 de abril de 2021

Domingo II de Pascua. 11-4-2021. Juan 20,19-31.

   Todavía escuchamos los ecos del día de la resurrección. Si vivimos los días de la Pasión con verdadero espíritu cristiano, también sentiremos una inmensa alegría y paz espiritual saboreando los comienzos de la Pascua del Señor. Y, si no tenemos ya una alegría fuerte, al menos, nos quedará el recuerdo de la misma... Lo importante es vibrar con Dios, estar cerca de Él.


    Hoy, en la primera lectura, Hechos 4,32-35, se nos habla del amor entre nosotros, entre los creyentes, que lo poseían todo en común. Entre ellos no había necesitados. Pero, conociendo el espíritu cristiano, podemos estar seguros que los no cristianos también disfrutarían del espíritu de caridad, de amor que Cristo nos transmite. Llenos del amor de Dios en nosotros, digamos a menudo el salmo 117: Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. 


   La segunda lectura se toma de la primera carta de Juan 5,1-6. El amor a Dios y a Cristo están íntimamente relacionados. Aprendamos nosotros a relacionarlo sin que se nos explique. Que nuestras vivencias sean las de amar a Dios y a los hermanos en Cristo Jesús. Hay una realidad, y es que los mandamientos de Dios no son pesados, cuando lo amamos de verdad.


   El evangelio de este domingo se toma de Juan 20,19-31. Lo primero que hace Jesús es darnos la paz. Paz que penetra en nosotros y nos da una profunda paz. Y así vamos de paz en paz. Y somos enviados por el mundo a comunicar la fe en Cristo. Somos todos llamados a callejear para darlo a conocer. Deben hacerlo no solo los misioneros, no solo los sacerdotes. ¡También tú y yo! No debemos balconear, sino callejear, estar entre la gente, hablar de nuestra relación con Dios, con Jesús de Nazaret. Jesús no dijo solo a los apóstoles. sino también a los discípulos, "recibid al Espíritu Santo; a quienes perdoneis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengaís les quedan retenidos". Y los discípulos somos todos. Por lo tanto pensemos ¿a quiénes dijo jesús la frase anterios? La dijo a todos nosotros, a tí y a mi. Luego, todos podemos perdonar los pecados. Pero, además, el evangelista Juan tiene un concepto especial de pecado. EL pecado consiste en integrarse voluntariamente en el orden injusto. Juan no concibe el pecado como una mancha, sino como una actitud del individuo: pecar es pertenecer a un sistema opresor contra el ser humano. Cuando uno entra en el grupo cristiano, rompe definitivamente con el orden injusto y se propone vivir según el mensaje de Jesús, y sus pecados ya no pesan sobre Él. Según lo dicho, recordemos que el poder de perdonar los pecados lo tiene la comunidad, con todas las conclusiones que de aquí puedan derivarse.



   Compromiso: No pertenezcas a un oreden injusto, ni lo favorezcas.

lunes, 29 de marzo de 2021

Domingo de Pascua de Resurrección. 4-4-2021. Juan 20,1-9

    Hoy es un día de profundas enseñanzas y vivencias. ¡¡¡Es el día de la resurrección del Señor!!! En la misa del día no aparecen lecturas del Antiguo Testamento, solo del Nuevo. La única excepción es el salmo 117 que nos dice: ¡Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo! Expresión que se adapta muy bien a los sentimientos del día de la Resurrección.


   La primera lectura es del libro de las Hechos de la Apóstoles 10, 34a.37-43. Se refiere a los testigos designados por Dios. Sin duda que, además de los apóstoles, había otros designados a comer con Él. ¡Comer con un resucitado!¡Que nos ama y nos quiere de verdad! Allí estábamos todos representados. Pero no olvidemos el encargo que nos hizo ese día. Dice la lectura que nos encargó predicar al pueblo enseñando que todos los que creen en Él, reciben por su nombre, el perdón de los pecados. ¡Esto es lo que dice Jesús!


   Todo lo dicho nos invita a cantar con el salmo de hoy: ¡Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo!

 

   La segunda lectura se coge de la carta a los Colosenses 3, 1-4. Si, como estamos "respirando" en el ambiente de hoy, debemos buscar los bienes de arriba, hagámoslo de una vez. "Estemos siempre con Cristo escondidos en Dios" como nos dice la lectura. Y, hagamos lo que nos dijo: enseñar a los demás lo que él nos enseñó.


   El evangelio es de Juan 20, 1-9. Se ve que María Magdalena no había pegado ojo, con todo lo que había sucedido. Y por eso, marchó para el sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro. En las vivencias de los discípulos está oscuro, pero realmente ya empieza a vislumbrarse el día. Realmente María Magdalena va a buscar a Jesús al sepulcro, pero Jesús ya resucitó. Ya no está allí. El día ha comenzado ya. Abrazamos a Cristo. ¡¡Resucitado!! ¿Y qué encuentran en el sepulcro vacío? Ven los lienzos extendidos, que significaría la cama hecha. El sudario se encuentra aparte, envolviendo cierto lugar. En lenguaje de Juan, el evangelista, "lugar" expresa a menudo el templo de Jerusalén, la institución judía que dio muerte a Jesús. Por lo tanto, Juan nos dice que el sudario, signo de muerte, envuelve un lugar que es el templo de Jerusalén. Este templo ha perdido su fuerza. Ahora es la luz de Cristo la que nos envuelve. Tenemos preparada la cama para una noche de bodas celestiales. Noche de amor con Dios. La felicidad de nuestro espíritu con el Dios de nuestros padres es indescriptible, es maravillosa. Cristo no murió, está vivo y nos espera.


   Compromiso:

   ¿Seré capaz de vivir, aunque sea de lejos, algo de lo expresado aquí? Pues, aquí tienes el compromiso. Si eres persona de oración te será fácil.

   

miércoles, 24 de marzo de 2021

Domingo de Ramos. 28/03/2021. Marcos 15, 1-39

   Las palabras antaño pronunciadas por Jesús resuenan, vívidas y presentes, como mensaje de decisión y salvación. Son pronunciadas ahora por los que somos sus discípulos, por toda la Iglesia. Son pronunciadas por tí y por mí. Tú y yo las pronunciamos, hablamos de ello a los demás. Las pronuncian no sólo los sacerdotes. Las pronunciamos tú y yo. Todos hablamos de Dios con mucha alegría. Sin avergonzarnos. (¡Ojalá fuera verdad!).

   Hoy, Domingo de Ramos, empezamos con gran alegría esta fiesta del Señor. Aunque sabemos que, a continuación, empieza la Semana Santa, semana de dolor.

   La primera lectura de la misa es de Isaías 50, 4-7. ¡Qué sepamos dar a los demás una palabra de aliento, cuando veamos que lo necesitan! Que sepamos estar cerca de Dios cuando recibamos ultrajes de los demás. Debemos saber que Dios nunca nos defraudará. Creerlo confiadamente. Así, nuestras vivencias del salmo 21 nos acercarán cada vez más a Dios. Serán una verdadera oración.

   La segunda lectura es de la carta a los Filipenses 2,6-11.En ello, se manifiesta la condición divina de Jesús y su nombre sobre todo nombre, de modo que ante Jesús toda rodilla se doble y toda lengua proclame que Jesús es Señor para gloria de Dios Padre.
   
   La gran lectura de este domingo es la Pasión de Jesús. Leetela bien, despacio, meditándola según vas leyendo. Es de Marcos 15,1-39. Las acusaciones que le hacen son tantas que Jesús no contesta a ninguna. Y tiene una gran serenidad. No manifiesta rabia. Tiene una gran tranquilidad porque tiene un amor infinito al Padre, se ha echado en sus brazos, y en su corazón no anida el odio. Pilato cede a lo que le piden, agotan a Jesús y manda que lo crucifiquen. Pero, antes, le hacen la gran burla. Lo visten de púrpura, como si fuera el rey, y le ponen la corona, pero de espinas. ¡La gran burla! Con una caña... ¡Sería con un palo fuerte! empiezan a golpearle la cabeza para que la corona (de espinas) no se caiga. Añade todas las burlas que puedas imaginarte. No, por favor, no las añadas. Ni las imagines. Reza en lo más profundo de tu corazón. Abraza a Jesús. Llora con Él. Emociónate. ¡No sé qué decirte!¡Porque Jesús es todo amor!¡Vive la gran presencia de Dios en todo momento!¡Y tú (y yo) procuremos imitarlo!

Y cuando Jesús muere, el centurión que estaba de frente, haciendo guardia... dijo: ¡verdaderamente este hombre era Hijo de Dios! ¡ Y tú ¿qué dirías?...!


   Compromiso: ¡Qué dificil es proponerte uno hoy! Creo que la lectura de todo esto puede ayudarte mucho a que logres sacar uno.

 
Licencia de Creative Commons
Teología Ovetense by longoria is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-SinObraDerivada 3.0 Unported License.