Ante muchas de las lecturas evangélicas que nos toca leer a través del año, la mejor forma de sacar un buen provecho espiritual es dejarnos curar por Jesús. Seguir sus santos consejos. A veces, lo que hace Dios o sus planes, entorpecen totalmente los nuestros aunque sean con la mejor intención, aunque aparentemente busquen defender la causa de Dios. En la primera lectura, Abisay dice a David: "Dios pone hoy al enemigo en tu mano. Déjame que lo clave en tierra". Pero, David le dijo: "No acabes con él, pues ¿quién ha luchado contra un ungido del Señor y ha quedado impune?" Y se marcharon. David, encima de una montaña, manifiesta que no ha querido ir contra un ungido del Señor. Viene del salmo 102. Repitamos varias veces durante el día: "El Señor es compasivo y misericordioso". Así, iremos ejercitándonos en acordarnos con frecuencia de Dios y estar en su presencia. La segunda lectura es de 1 Corintios 15, 45-49. En esta lectura se habla del hombre espiritual y del hombre material. El primero es Adán, el hombre terrenal. El hombre celestial son los del cielo. Pero, antes hemos sido hombres terrenos, de la tierra. La de los celestiales, los del cielo, viene a continuación. Pero, si como el hombre terrenal es de la tierra; así los del cielo son los celestiales. Tengámoslo en cuenta para nuestra vida. Y, ya en la tercera lectura, Jesús nos pide algo difícil: hacer el bien a los que nos odian, bendecir a los que nos maldicen y orar porlos que nos calumnian. Parece que Jesús nos lo pone cada vez más difícil pero, al final se nos dice: "sed misericordiosos como vuestro Padre lo es; no juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados..." Jesús está lleno de sorpresas. Y termina diciéndonos: "perdonad y seréis perdonados; dad y se os dará: os verterán una medida generosa, llena, sobrada y rebosante. Y según midiereis os medirán a vosotros. Os medirán de forma abundante, pues con la medida que midiereis os medirán también a vosotros". Son muy bonitas las lecturas de este domingo. Meditémoslo varias veces. Y si podemos cojamos los evangelios o el misal y leámoslas. En concreto, el evangelio. Pero, saboreémoslo. Pido a los lectores de este evangelio, en concreto, a mis hijos y nietos, que lo lean y lo saboreen de verdad. ¡Os queda mucho mío para leer y releer (de vuestro padre y abuelo durante vuestra vida)! Y mamá tiene mucha parte en ello. Propósito: Hazlo, sobre todo en la línea de vivir la presencia de Dios durante el día.
lunes, 14 de febrero de 2022
lunes, 7 de febrero de 2022
Domingo VI del Tiempo Ordinario. 13/02/2022
Hoy deseo que empieces a dedicar algún tiempo a la meditación. Es algo fundamental para el cristiano y que muchas veces olvidamos. Por esta razón, hoy vamos a dar un giro a nuestro comentario del evangelio, con el convencimiento de que si vamos aprendiendo a meditar, nos sentiremos verdaderamente contentos. Esa va a ser la realidad. Si te vas introduciendo en ello te sentirás contento/a. Y si ya sabes, todos nos alegramos de verdad. Confía siempre en Dios, busca el apoyo en él. no te apartes del corazón de Dios. Pues si lo haces, es decir, si te apartas, serás como un cardo en la estepa, que nunca recibe la lluvia. Pues mira, aquí tienes un buen punto para la meditación. Empezamos. Imagina que eres un cardo. Estás solo. En medio del desierto. Nunca recibes el agua de la lluvia. En ti no hay ninguna flor. Estás árida. Pero se trata de acercarte a Dios, porque dice la primera lectura que estamos comentando, que serás un árbol plantado junto al agua... tus hojas siempre están verdes... no te molesta la sequía, pues no por ello vas a dejar de dar fruto. Como dice el primer salmo: "Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor". Piensa lo que eres sin agua. Estás seco de verdad. No tienes raíces, se secaron. Confía en Dios para crecer junto a él. Vive de estar junto a Dios, de no querer ser un cardo. Recuerda lo que dice el salmo. En la segunda lectura (1Corintios 15, 12.16-20) se nos recuerda que Cristo ha resucitado y eso da sentido a nuestra fe. Pablo es tajante: "si los muertos no resucitan, tampoco Cristo ha resucitado". Pero Cristo ha resucitado de entre los muertos y es primicia de los que han muerto. No seas un cardo. Deja que Cristo haga de ti un verdadero rosal. Piensa en lo que vas leyendo. Usa tu imaginación para las cosas buenas. y progresa en la meditación. La tercera lectura es la evangélica, y en este caso es la de las bienaventuranzas. Vuelve tu mirada hacia las lecturas anteriores. Continúa tu oración. ¿Qué te parece, eres un cardo en plena sequía o eres un rosal, con borbotones, en esperanza de convertirse en verdaderas rosas? ¿Esta oración o meditación ha influido en ti? ¿Quieres completarla de verdad? Quizá necesite un poco de adorno, de embellecimiento. Nadie mejor que tú puede ver lo que necesita, lo que le falta. Es una forma de aprender y de mejorar. Ten iniciativa. ¡Un abrazo en el Señor!
miércoles, 2 de febrero de 2022
Misa Domingo V del Tiempo Ordinario. 06/02/2022
Hace poco leí: "Dios siempre se adelanta y siempre nos espera". La primera lectura de la misa de hoy nos expresa cómo el Señor, nuestro Dios, nos mira de verdad. Los ángeles se miran uno a otro y se dicen: "¡Santo, santo, el Señor del universo, llena está la tierra de su gloria!". Que el Señor me mire de verdad, es un tesoro. Me conduce de verdad, a mirarme a la cara y llorar. Dios, en su amor, me mira a la cara para amarme, para perdonarme. ¡Así es Dios! Qué maravilla tocar a Dios y ¡cómo nos hace vibrar!. Que se traduce: ¡Cómo nos ama! ¡Cómo nos abraza! ¡Cómo nos quiere! Y por esta razón, por este su amor, ha desaparecido nuestra culpa y está perdonado nuestro pecado. Mándame para darte a conocer. Aquí estoy, mándame. Con el salmo 137 repitamos varias veces: "Delante de los ángeles tocaré para ti, Señor". Repitámoslo durante el día hasta el día 13, próximo domingo. Así, iremos aprendiendo a estar en la presencia de Dios. Nos es muy necesario a todos, y sobre todo a los que vivís en sitios donde no se permite a los cristianos practicar sus vivencias de creyentes. La segunda lectura es de 1Corintios 15, 1-11. Pablo sabe que el evangelio de Cristo es el que le hace sentirse salvado o estar salvándose. Estas experiencias que él siente en su interior son las que él desea que experimenten aquellos primeros cristianos. Sabemos que nuestra experiencia cristiana es un contacto personal con Cristo. Cristo en persona está a nuestro lado y él nos fortalece y nos ayuda de verdad. Lucas 5, 1-11. El evangelio nos presenta a Jesús junto al lago de Genesaret, subido en la barca de Simón Pedro y hablando a la gente. No se nos dice lo que les enseñó, pero manda a los apóstoles que echen las redes. Los apóstoles le replican diciendo que ya han estado bregando toda la noche, pero no han logrado pescar nada. No obstante, echan las redes y el resultado es fabuloso, es enorme, hasta el punto de que casi se hundían. Pedro se da cuenta de lo que representa Jesús, aunque como nos sucede a todos nosotros, aún irá descubriéndolo cada vez más. Vivamos cada vez más nuestra experiencia de Cristo, que es la experiencia del mismo Dios tocándonos el corazón. Mantengámonos fieles a la cercanía con Dios. Lee más de una vez este comentario y vete profundizando en la lectura. No te pesará.
lunes, 24 de enero de 2022
Domingo IV del Tiempo Ordinario. 30/01/2022. Lucas 4-21-30
Cuando estoy escribiendo este comentario a las lecturas de este domingo, último de enero, no puedo quitar de la mente lo sucedido ayer, domingo, en una parroquía donde yo veraneaba de niño. Es un modelo de cómo se debe actuar en posibles tiempos que se avecinan. Digo que es un modelo, no la única forma de hacerlo. Pero, los cristianos debemos acostumbrarnos a saber dar testimonio de nuestra fe. No la imponemos a nadie, que quede claro. Pero, jamás renunciaremos a nuestra fe. Sólo pedimos que se nos respete. El Hecho es que ante un fallecimiento de uno del pueblo, por deseo ¿expreso del difunto? o por la razón que sea, no se llama al sacerdote para nada, pero se entierra en sagrado. Sin embargo, una persona cristiana, católica, se atreve y reza públicamente una oración donde pide por el descanso eterno del difunto, en la presencia de Dios. El difunto es un vecino de toda la vida y esta vecina no quiere dejarlo marchar sin la bendición de Dios. Se conocían desde siempre. Un gesto precioso. Según la primera cita bíblica de la misa, en el introito o entrada, nos dice Jeremías: No les tengas miedo. Pues, no tengamos miedo. Respetemos, pero no tengamos miedo. Contestemos en el salmo 70: Mi boca contará tu salvación, Señor. Ya en la segunda lectura, 1 Corintios 12, 31-13, 13 se nos dice que si no tenemos amor no somos más que unos platillos que aturden. Yo, puedo tener todos los conocimientos, pero si no tengo amor de nada me sirve. Todo debemos contarlo con el amor. Pues, si no tengo amor, nada soy. Incluso aunque me dejara quemar vivo, si no tengo amor de nada me sirve. El amor no pasa nunca. Pensemos, ¿qué es la fe sin amor? Creer en Dios sin amarlo de verdad, no tiene sentido. Por eso, al final dice san Pablo, que ¡lo más grande, es el amor! Hay que centrarse en la frase que dicen los vecinos del pueblo de Jesús: Haz también aquí, en tu tierra lo que dicen que has hecho en Cafarnaún. Jesús, que penetra los corazones, les contesta haciéndoles ver la falta de fe que tienen. Entonces tratan de matarlo, pero al fin lo dejan marchar.
miércoles, 19 de enero de 2022
Domingo III del Tiempo Ordinario. 23/01/2022. Lucas 1, 1-4; 4, 14-21
Se celebra hoy el día de la infancia misionera. La actividad se realiza siempre con la potencia del Espíritu Santo. La predicación de Jesús nunca tiene sentido si la potencia de Dios, su Espíritu, no está con Él. Todo el pueblo está reunido para escuchar la palabra de Dios. El sacerdote Esdras es el que lee y el pueblo escucha con muy buena atención. El pueblo tiene verdadero sentido de lo que es una lectura sagrada y, llegado el momento, se pone de pie. Esdras bendice al Señor, el Dios grande y todo el pueblo levanta las manos y bendice al Señor diciendo: "Amén, amén". Es necesario que aprendamos a bendecir de verdad a Dios. Que aprendamos a inclinarnos y adorarlo rostro en tierra. Son gestos que dicen mucho y se realizan poco. Es necesario que la iglesia gaste dinero y ensaye para que las lecturas se entiendan muy bien. Dice esta primera lectura de la misa de hoy que el libro de la ley de Dios se leía con claridad y aplicando su sentido, de modo que todos entendieran su lectura. Ojalá esto lo tuvieran en cuenta todos los rectores de iglesias. No cabe duda que estas medidas aplicadas es hacer un buen apostolado. A los versos del salmo 18, 8-10.15 respondamos: "Tus palabras Señor, son espíritu y vida". La 1 Corintios 12, 12-14. 27 hacen la segunda lectura de la misa de hoy. En ella se establece una comparación con el cuerpo humano y sus miembros. Los miembros de nuestro cuerpo son muchos, es verdad, pero todos juntos forman un solo cuerpo y actúa como tal. Fomentemos el sentido de la unión. En nuestras conversaciones hablemos de lo que podemos hacer y tomemos decisiones. Hagamos cosas por el reino de Dios en el mundo. Pero, hagámoslas juntos si es posible. Es necesario aprender a trabajar juntos. Si aprendemos esta lección hemos aprovechado bien el día y, hemos hecho también una buena oración si le damos un feliz remate mirando a la imagen del Señor, aunque tengamos que levantarnos para ir a donde tenemos la imagen. Y como lo hemos hecho con cariño, nos vendrá algún sentimiento emocional que aprovecharemos como verdadera oración. Es así como rezamos a menudo, muchas veces. Lo hacemos a veces, pero no nos damos cuenta. Hoy a Jesús le ha gustado mucho estar junto a nosotros. Vale. Se notará si hacemos un compromiso y lo cumplimos.
